Ir al contenido principal

NOTICIAS

 

21 Oct 2026

Alta demanda de billetes, identidad física y digital y sustratos híbridos: nuestras conclusiones de Intergraf 2026

Mirada SIGNE sobre el sector de la seguridad documental en Intergraf 2026 en Copenhague

Durante los tres días que estuvimos en Intergraf Currency+Identity 2026, en Copenhague, una idea se repitió entre conversaciones, sesiones y encuentros con clientes y partners: la digitalización avanza, pero el documento físico no desaparece. Sigue siendo, en muchos contextos, la base sobre la que se construye la confianza. 

Asistir a esta feria, de acceso restringido a impresores de seguridad, proveedores, bancos centrales, autoridades gubernamentales, cuerpos policiales y proveedores autorizados de soluciones digitales, nos permite ver no solo qué tecnologías se presentan, sino qué problemas está intentando resolver la industria. 

Intergraf reúne dos grandes ámbitos de la impresión de seguridad: la moneda (currency) y la identidad. Tras varios años participando en este evento exclusivo de la industria, y desde nuestra perspectiva como impresores de seguridad y prestadores de servicios de confianza,  destacamos los aspectos que más nos han marcado en esta edición:

1. La alta demanda de billetes supera la capacidad de producción

La industria de la moneda deja en evidencia que existe una demanda muy elevada de billetes y las fábricas de papel moneda y los impresores de seguridad, tanto públicos como privados, están trabajando con líneas de producción saturadas y capacidades limitadas. 

Aunque desde una perspectiva europea, la digitalización de pagos avanza rápidamente, el efectivo sigue siendo una infraestructura pública esencial en buena parte del mundo. En muchas regiones es también un instrumento de inclusión financiera, resiliencia y acceso a la economía formal. 

A cierre de 2025, el valor de los billetes en circulación emitidos por el Eurosistema alcanzaba 1,61 billones de euros, frente a aproximadamente un billón en 2016 (Bundesbank publications, marzo 2026). Y según reportó la BBC en septiembre, en India, uno de los mercados de efectivo más relevantes del mundo, el Banco de la Reserva de la India mantiene en circulación unos 176.000 millones de billetes e imprime entre 28.000 y 30.000 millones de billetes nuevos al año, incluso mientras avanzan los pagos digitales.  

 

 2. La identidad será física y digital, y Europa acelera con la EUDI Wallet

“La identidad del siglo XXI se reafirma en sus dos dimensiones: la identidad física y la identidad digital. La primera funciona como documento acreditativo en el mundo físico, como el DNI o el pasaporte; la identidad digital está ahora mismo en plena transformación y es la tendencia que se está consolidando”, explica Juan José Otero, Director Técnico de SIGNE. 

Aún no existe un marco global común para la identidad digital. Cada región, Estados Unidos, Asia, África, Latinoamérica, avanza con su propio modelo, sus propios sistemas de verificación y su propio nivel de madurez tecnológica. En ese contexto, la Unión Europea va un paso adelante con la EUDI Wallet, la cartera europea de identidad digital, basada en el modelo de credenciales verificables. 

Los Estados miembros deberán poner a disposición de ciudadanos y residentes al menos una cartera europea de identidad digital antes del 24 de diciembre de 2026. Posteriormente, las grandes empresas y entidades de sectores regulados deberán aceptar la identificación mediante EUDI Wallet a partir del 24 de diciembre de 2027. 

La cuestión, por tanto, no parece ser qué modelo sustituirá al otro, sino cómo evolucionarán ambos dentro de un mismo ecosistema de identificación y verificación. 

Esta transición también plantea nuevos retos para los emisores. La incorporación de soluciones digitales puede aportar utilidad en determinados escenarios, pero su funcionamiento dependerá de cómo se haya diseñado el sistema de verificación y de las condiciones en las que deba utilizarse.  

“La identidad digital dará la posibilidad de compartir únicamente los datos necesarios a la hora de hacer el check-in en un hotel y tener el poder sobre tus datos. Sin embargo, un ciudadano deberá presentar su documento físico, en caso de que no tenga acceso a un documento en línea. En este sentido, la digitalización nos dará la capa de utilidad y el soporte físico seguirá siendo el ancla de confianza”, puntualiza Otero. 

El documento físico complementa la identidad digital. Es el respaldo cuando no hay conectividad, cuando el dispositivo móvil no está disponible o cuando el sistema de verificación lo exige. 

 3. Los sustratos evolucionan: el policarbonato se consolida y se abren espacio los materiales híbridos

En el terreno físico, una de las tendencias que en SIGNE seguimos más de cerca es la consolidación del policarbonato como sustrato para tarjetas de identidad y para determinadas páginas de datos de pasaportes. 

Pero la migración hacia nuevos materiales no es únicamente una decisión de seguridad o de durabilidad. También afecta a la personalización del documento, al equipamiento necesario y a la inversión que debe realizar el emisor para adaptar sus procesos productivos. 

“Cuando un gobierno pasa de una página de datos en papel a una página de datos en policarbonato, no solo cambia el material, también cambian los sistemas de personalización asociados”, explica Otero. 

Las páginas de datos en papel pueden personalizarse con equipos de inyección de tinta ya implantados en muchos puntos de expedición. Al pasar a policarbonato, esos equipos pueden dejar de ser válidos, lo que obliga a revisar la infraestructura de personalización, especialmente en modelos descentralizados de emisión. 

Aquí es donde vemos una oportunidad para los sustratos híbridos: materiales que combinan características de los soportes tradicionales de base celulosa y de los soportes sintéticos. El objetivo es mantener una personalización compatible con las tecnologías existentes y, al mismo tiempo, mejorar resistencia, comportamiento del documento y protección frente a la manipulación. 

Más que una tendencia puramente tecnológica, es una decisión que afecta simultáneamente a seguridad, producción, personalización, logística y coste.

4. El mercado busca especialistas capaces de integrarse en proyectos complejos

Intergraf no es una feria cualquiera del sector de la seguridad documental. Es un espacio reservado a los actores e instituciones que participan directamente en las decisiones sobre el futuro de la identidad, la moneda y los documentos de alto valor. 

Desde nuestra primera participación, sabemos lo que ha supuesto ganarnos la confianza como proveedor especializado de materiales, componentes y capacidades de producción dentro de cadenas de suministro muy exigentes, colaborando con empresas que ya participan en grandes proyectos internacionales en diferentes países de Europa y África. 

Por ejemplo, SIGNE está trabajando actualmente con cubiertas de pasaporte semitransformadas y tratamientos superficiales con propiedades antimicrobianas, incorporando nuevas funcionalidades al propio material. 

En esa medida, nuestro valor está en la capacidad de combinar materiales, procesos y funcionalidades dentro de un mismo documento. 

Asimismo, damos a los adjudicatarios la posibilidad de cubrir necesidades específicas: producción de tiradas especiales, componentes de documentos de identidad, materiales avanzados o apoyo cuando una línea de producción requiere capacidad adicional. 

Por tanto, “nuestro interés es seguir afianzando lazos con quienes ya confían en nosotros y seguir consolidándonos como un proveedor de confianza dentro de esas cadenas de suministro”, agrega Juan José Otero. 

Reporte SIGNE seguridad documental - Intergraf 2026Real Casa de la Moneda España en Intergraf 2026SIGNE con CUSIBOR en intergraf 2026Real-Casa-de-la-Monedad-Espana-Intergraf-2026

En resumen: Las tendencias se consolidan y la seguridad física sigue evolucionando 

La conversación sobre digitalización puede hacer pensar que la innovación en documentos físicos ha llegado a un punto de madurez definitiva. Pero la percepción recogida en Intergraf nos dice algo diferente. 

“No hemos detectado un gran cambio. Lo que estamos viendo es la consolidación de determinadas tendencias que vienen de años anteriores”, afirma Otero. Entre ellas, el avance de la identidad digital y la ausencia de un único marco normativo internacional. La implementación de la EUDI Wallet pone a Europa un paso por delante, mientras que la evolución de los materiales, las nuevas combinaciones de medidas de seguridad y la convivencia creciente entre elementos físicos y mecanismos digitales de verificación siguen marcando el ritmo del sector. 

Quizá la principal conclusión de Intergraf 2026 sea precisamente esa, que no hay una única tecnología que esté redefiniendo por sí sola la seguridad documental y lo que pudimos observar durante estos días, es que la seguridad física, sigue para largo.